Rompiendo la Comodidad

¿No te pasa que muchas veces estas en un lugar, que para el resto de las personas es la posición perfecta, pero vos sentís que no perteneces? Por ejemplo, en el trabajo, (no digo les pase a todos pero si a muchas personas que conozco), que por más que este nos ofrezca un buen sueldo y nos permita con ese sueldo conseguir muchas cosas que queremos, sentimos que tenemos que salir corriendo, y quizá no pase nada malo en ese lugar, pero no nos sentimos bien, hasta inclusive tenemos la sensación de ahogarnos.

¿Se preguntaron alguna vez, el por qué nos pasa esto? … Y continuando con las preguntas ¿Si nos sentimos mal, porque seguimos en ese lugar sosteniendo esa situación?

Y en la respuesta aparece el villano de siempre, el miedo, pero esta vez disfrazado de algo que muchos conocen, y ni siquiera imaginan que es miedo, la comodidad. Es ahí a donde quería llegar.

¿Qué significa estar cómodo en un lugar? Pese a que muchos confunden que estar cómodos con estar feliz (aunque ni por asomo lo sientan así), estar cómodo es “sentirse seguro” en un lugar, aunque ya el hecho de necesitar sentirse seguro, habla de una carencia de seguridad…

Voy a tratar de explicar que es esto de necesitar “Sentirnos seguros”.

Hay todo tipo de situaciones con las cuales nos enfrentamos día a día en aquellos lugares que nos sentimos cómodos, no importa si estos eventos son positivos o negativos, nosotros sabemos de manera consciente (e inconsciente también), que pese a lo que estos sucesos produzcan en nosotros (ya sea felicidad o dolor), ya conocemos las variables de estas experiencias, sabemos que esperar que suceda y cómo manejarlas. Y Aunque quizás estas situaciones nos lastimen y no sean lo que deseamos para nosotros, por miedo, las terminamos aceptando sin cuestionarlas.

¿Y eso porque? Porque sabemos que el no aceptarlas, implica explorar nuevas posibilidades, nuevos desafíos, nuevas experiencias, con miles de variables que no conocemos, y quizá sus resultados sean mil veces mejores (y estamos casi convencidos de eso), pero aun así, por temor a no poder resolver lo desconcido, preferimos conformarnos con la situación actual, sin tener sobresaltos, y generando una falsa idea de estar seguros. Quisiera aclarar que cuando digo sin sobresaltos, no me refiero a un nivel emocional (porque de seguro la persona la pasa mal) sino al suceso en sí, donde pasa todo lo previsto (bueno o malo).

Este área de confort o comodidad, nos limita , nos consuela con la idea de que pase lo que pase vamos a estar seguros, (infelices pero seguros nos auto convencemos), cuando en realidad pasa exactamente todo lo contrario, somos infelices e inseguros, porque nos es más fácil aceptar, que no voy a conseguir otro trabajo, que enfrentar un nuevo desafío, nos es más fácil decirnos no me va a querer, que arriesgarnos a amar, nos es más fácil creer que el mundo nos somete, a entender que uno es el único responsable de su vida.

Cuando la seguridad es real, es en uno mismo donde se encuentra y no en las situaciones que vivimos, no hay que salir buscarla afuera, no es algo que me lo va a dar mi pareja, mi trabajo o mi familia, es algo que se busca dentro de uno, desde nuestras propias experiencias.

Lo voy a graficar en un ejemplo, una persona segura de sí misma en el ámbito laboral, no va a dudar cambiar de trabajo si no está feliz, porque tiene la certeza de que posee los medios y recursos para desempeñarse en cualquier cosa, no va a estar pensando si va tener o no estabilidad financiera, porque sabe que eso no depende del trabajo, sino depende de él.

Lo mismo se aplica a una persona segura en las relaciones, está bien sabe que sin importar que haga o deje de hacer la pareja, nunca va a estar sola, por el simple hecho de que entiende que el amor, antes que nada, es amor propio, y que el otro no viene a llenar un vacío, porque uno ya es un ser completo. Y como ve al amor como respeto, si el otro decide alejarse, entiende su decisión.

Ahora bien, esto que desarrolle, no responde la primer pregunta con la que empecé escribiendo, ¿porque nos sentimos así?, pero si explica el por qué no lo cambiamos.

Para entender por qué nos sentimos así, tenemos que ser sinceros con nosotros mismos, y ver que simplemente nos sentimos de esa manera porque no estamos haciendo algo porque lo deseamos o queremos, sino que lo hacemos porque tememos, y no es hasta el momento que uno empieza a buscar que es lo que realmente quiere, que esa sensación de vacío, ahogamiento e infelicidad, se va realmente. Podemos taparla con un algo material que me compre con mi sueldo, o un viaje (para escapar de esta realidad), pero tarde o temprano lo que se tapa vuelve a salir a un punto que ya no podemos ignorarlo, inclusive llegándose a manifestar en cuestiones físicas (problemas de la piel, contracturas musculares, lumbalgias, gastroenteritis, etc.)

Si realmente queres hacer algo por vos, pregúntate que queres para tu vida, no como lograrlo, ni las complicaciones que se pueden presentar, o cosas que puedan salir mal, sino realmente que queres y sin rodeos, porque, entre pasarla mal haciendo algo que no deseo, y arriesgarse buscando algo que si lo hago, hay una diferencia muy grande, que en la segunda situación es la elección propia la que la motiva mi actuar, y en la primera es el miedo. Y el haber tomado el camino de la elección propia, nos ayuda a trabajar con nuestra seguridad. Porque la única manera que tenemos de vencer al miedo, es enfrentándolo, ¿Y Cómo? Simple, haciendo aquello que nos da miedo, ya la propia experiencia nos va a ayudar a ver que somos más capaces de lo que creemos, y obviamente eso repercute directamente en la confianza que nos tenemos.

Si ya no Aguantas más tu trabajo, tu carrera, tu pareja (porque la comodidad también está en las parejas), escúchate y anímate preguntarte que es lo que realmente queres.

Y si donde estas no es donde queres estar, empezá por buscar alguna alternativa para cambiarlo, sabiendo que quizá el camino sea difícil, pero que de seguro va a ser mejor que lo sentís hoy día a día. Y si realmente no te favorece el contexto para buscar eso que te gusta, hay que entender que el cambio, puede y debe ser gradual, haciendo pequeñas cosas que nos acerquen a lo que deseamos.

Cuando uno entiende que es lo que quiere, encuentra su propósito, su razón de ser, y por más ridículo que suene para el resto, tenemos que escucharnos a nosotros mismos; así el mundo nos señale como locos, es importante nunca dejar de ir hacia eso que deseamos.

Mil veces en mi vida me encontré en esta encrucijada, ya sea trabajo, amoríos, amistades, inclusive hoy atravieso una situación similar, escribiendo esto, también me lo digo a mi mismo, dándome ánimos a dar un salto, confiando en lo único que en que hoy confió, en mi experiencia, y en mí, ya que siempre que hice algo con la intensión (y no la expectativa) de acercarme a lo que quería (a veces más fácil , a veces más difícil ) siempre el camino me llevo a aquello que busque.

Rompe las propias cadenas que te pones, y confía en vos mismo. Sino mira para atrás y recordá, que aquello que a lo que alguna vez tuviste miedo de hacer, hoy es tu mayor virtud.

Porque los miedos de hoy son nuestras virtudes de mañana.

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